Los veintes
.veinte
UNHEIMLICH
- 17 DE DICIEMBRE
DE 2010 - 12:38
Cuándo acabará esto?
Cuándo cesa el
dolor. Cuánto aguanta un alma de dolores malparidos. Cuándo se agota la llama
de la vela que espera. Cuánta vida se me va entre las manos en esta espera que,
como dice el poeta, desespera. Cuánto sudor de la mirada que observa un punto
en el vacío, frente a sí, evocando el sudor de las pieles, la alegría de la
completa concordancia. Cómo se detiene este desagüe.
«Esta vez sólo
tengo media arepa, hermano», me dijo. Y allí el corazón me crujió. Lo sentí
claramente; ese crujido como un hueso, no, todos los huesos, entre las
mandíbulas del león. Es un dolor compartido. Es una agonía y un morirse de
destino.
Cómo venzo al
destino que me restriega en la cara que vivo como un miércoles, como un forzado
donde no debería estar y que me reitera una y otra vez que no soy suficiente
para llenar un corazón. El corazón de quien amo, para más suplicio.
La vida se
detiene hasta nuevo aviso. El dolor no.
UNHEIMLICH
- 03 DE ENERO DE
2011 - 13:50
Caminando con mi padre, a
propósito de cualquier cosa, no importa; me contaba que al llegar a Caracas,
proveniente de su natal San Cristóbal, en el año 52 y con diecisiete años
apenas encima, le llamaba muchísimo la atención ver las negras. En los Andes
venezolanos, por aquellos años, no era frecuente ver negros, de ahí su sorpresa
y su asombro.
Me contaba el
viejo que, se imaginaba, y se preguntaba, cómo se verían las negras estando
desnudas. Al tiempo, en cuanto logró reunir algo de dinero, se fue a la plaza
Miranda y se dio a la tarea de la caza. Vista su presa, se acercó a ella, y le
propuso el negocio. Efectivamente, la joven morena estaba trabajando, así que
todo fue fácil, ponerse de acuerdo en cuanto al precio, y el sitio. Sació mi
padre su curiosidad.
Casi sesenta
años después allí estaba mi viejo, recordando a propósito de cualquier cosa, a
la negrita aquélla. Y es cosa extraña la memoria. Lo que más recuerdo, decía mi
viejo, es que me dejó, por días, un ardor en la barbilla. Me raspaba la
barbilla con el pelo, duro, que lo tenía. Cosa extraña, decía antes, cómo actúa
la memoria; su curiosidad era por cómo lucían las negras desnudas y él sólo
recordaba el ardor en la barbilla.
La memoria sólo
salva las sensaciones, no los sentimientos. Así de simple.
.ventidos
UNHEIMLICH
- 13 DE FEBRERO DE
2011 - 15:47
En el silencio de Dios es que
se forjan o se deslavan las almas de los hombres.
En el estruendo
del día a día, de la calle, las cuentas y los deberes se hunden los corazones
puros.
Los corazones
puros no tienen espacio en el gran libro de la vida. Ni siquiera en el silencio
de Dios.
Los corazones
puros solo caben en uno que otro pecho de cabeza poco acomodada sobre los
hombros.
La vorágine de
los nuevos tiempos apenas dan espacio en las gentes para un pensamiento puro, o
dos, a lo largo de toda una vida.
Así es como
Satanás le gana el pulso a Dios: un día a la vez.
UNHEIMLICH
- 18 DE ABRIL DE
2011 - 15:06
Amar más la trama que el
desenlace???
Comenzar una
nueva vida siempre nos genera incertudumbre, ansiedad y una melancolia extraña,
que pareciera meterse en los huesos y cuando hace frío, duele.
Recomenzar es
aún peor. Cuando hay ruinas de un pasado inmediato allí, en el alma, que es
donde se edifican las mayores empresas del ser. Entonces cuando se va a hacer
un nuevo presente las ruinas estorban.
Parece que
algunas personas son dadas a construir tomando como punto de partida los
cimientos anteriores. Parece que algunas personas se comen a otras personas.
Parece que esto les gusta. Tal parece que esto no es bueno aunque se acompañe
con ensalada!!!
Así pues,
reconstruirse no es tarea fácil. Como dije, especialmente cuando llueve, y es
viernes. Especialmente cuando es de madrugada, y el día nada que llega. Ni el
sueño. Muy particularmente cuando hace silencio, y no nos queda otra que estar
con nosotros mismos. Por eso siempre es mejor limpiar los viejos escombros y
comenzar de verdad, de cero.
El pasado, debe
siempre ser pasado y allí quedar. El futuro es tierra amarilla, no muy apta
para las grandes construcciones. El presente en cambio... Ah, el presente!!!
Amar la trama,
olvidarnos del desenlace. Amar el presente, y las buenas nuevas que nos trae
disfrazadas de canciones, personas, sitios y hasta plantas de sonido echando
humo!!!
Bueno, digo yo
que es mejor eso a vivir una vida de antropofagia...
.venticuatro
UNHEIMLICH
- 17 DE MAYO DE
2011 - 16:00
Hay cosas inentendibles.
¿En verdad hay
algo que pueda entenderse?
Todo es
repetirse. Ayer fuimos niños, hoy somos padres. Y es la misma porquería de
proceso que se clona y se repite constantemente sin importarle el precio de la
gasolina ni el del kilo de pan. Tampoco le interesa el mercado laboral y menos
el inmobiliario. No tiene que ver con nada. Es como un presidente, que allá en
su trono todo es como es y el resto poco o nada importa.
Si uno llora,
si uno ríe, si uno ama o desama. Si te caes o si te mueres. Nada importa cuando
las leyes de la vida vienen y te aplican sus artículos, sus reformas no
publicadas en gaceta y no consultadas a nadie. Simplemente ella viene y te mete
qué-se-yo-qué-cuento y listo, jodidos todos.
¿Cómo ser un
padre y explicarle a tu hijo algo que ni si quiera tú puedes entender? Peor,
¿vale la pena explicarle algo? ¿Vale la pena siquiera reproducirse? Todo parece
cargado de una fatuidad insostenible cuando la verdad te explota en la cara y
parece que te toca lijar la madera que jamás alisa. Y darle de beber a tu hijo
del ánfora vacía que es el mundo.
No tengo idea
cómo hizo mi madre para no regalarme a la medicina, vivo y todo, no importa. O
para no venderme por kilos en el mercado. La gente come cada cosa. O qué se yo,
cómo hizo para criarme y no estar recluída ahora mismo en una entidad
siquiátrica. Creo que el Alzheimer es una enfermedad de padres. Quizá yo decida
padecerla algún día.
UNHEIMLICH
- 05 DE AGOSTO DE
2011 - 13:23
Hoy el sudor de los ojos, el aplastamiento del pecho contra la espalda, el
bendito "malditasea" y todas aquellas cordiales señales de dedo
medio, los corpiños, las ausencias que se visten de pieles y amores pasajeros
ridículos, vacíos. Hoy no hay hoy, ni mañana. Hoy me vencen las esdrújulas, las
blancas me las cojen las negras y solo tengo bemoles, que no sostenidos... esos
se me cayeron con ese abrir de las piernas sin deseo, sin mirar a los ojos.
Hoy a mi esposa
se le cayó un sueño. Hoy la vida le escupió en la cara y a mí me cagó en las
manos. Los ojos no me lloran, el sudor está allí, contenido. No puedo ni
respirar, pero el sudor no suda en mis ojos.
Hoy quisiera
que el almanaque fuese un libro cuyas hojas no caen nunca. Y que el atlas fuese
un juego al estilo de la rayuela y que de un brinco pudiera llegar a Toscana.
Hoy no sé qué soñar, salvo que te abrazo con aquel primer abrazo de semana
santa. Hoy no sé si soñar sea oportuno.
Yo tampoco
entiendo muchas cosas, sabes? Quién, que sea sincero, entiende algo de la vida?
Lo que digo, para tratar de respirar es que existen cópulas verdaderas, llenas
de saliva, rocío de pieles y gemidos no de rabia, sino de amor. Que el placer
de las mil y una noches, de las gitanas y los guerreros nórdicos no se acabó
frente al Indio y la India. Digo que Estámbul quizá fue una señal de que es
posible ser libre juntos...
De cualquier
manera, hoy quiero pedir la luz para ti. Y si queda algo santo en mí, no es
sino tuyo. Hay clavos que aunque se oxiden no dejan sangre en las manos. Hay pretensiones
de madres que alejan de los caminos que se ha dispuesto desde los tiempos sin
tiempo... Hay decisiones duras, es cierto. Pero más dura es la piedra, y el
agua pacientemente la rompe...
Hoy no me
importan ya nada los ayeres. Hoy apenas me importa el hoy, que me duele
demasiado tu hoy y mi hoy. Hoy pienso es en los próximos hoy que vendrán.
Apenas me queda una mueca que se parece a una sonrisa. Pero si me abrazas...
ah... no hay camino que no quiera andar, ya sin familia, sin nacionalidad ni
nombres... solo estas dos almas viejas que se deben tanto...
.ventisiete
UNHEIMLICH
- 05 DE MAYO DE
2012 - 13:38
Dice el refrán popular que
"Dios sabe lo que hace". Decir eso, ver las noticias y no pensárselo
antes de volver a repetir tales palabras es cosa de aberrados.
UNHEIMLICH - 05 DE MAYO DE
2012 - 13:48
El futuro siempre será más
largo que el pasado. Aún para el desahuciado. El futuro siempre es algo que nos
sobrevivirá.
El futuro es la
sonrisa de los optimistas. El pasado es la lágrima de los tristes.
El presente no
tiene cabida por su propia manera de ser. El presente sólo toma relevancia
cuando "vaya a ser" o cuando "haya sido".
El presente es
la espera sin rótulo.
.29
UNHEIMLICH
- 11 DE MAYO DE
2012 - 12:06
El amor es todo luz y perdón y
entrega y todo eso que hemos idealizado durante estos años?
No lo creo. La
vida no necesita del amor para seguir su curso. La vida nos rebasa, nos sobra;
y en nuestra pequeñez le ponemos estos parámetros a la vida para no perder la
perspectiva, la línea del ponto.
La verdad es
que somos nosotros quienes necesitamos esta idea de amor puro, inocente, beato;
no la vida.
Lo peor es que
no somos capaces de vivir un amor así como el que idealizamos. No por mucho.
Nos engañamos tratando de sostener ese ideal.
Seamos
sinceros.
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