Los treintas
UNHEIMLICH
- 11 DE MAYO DE
2012 - 13:21
Especialmente para una puta,
perder la capacidad de hacer sentir como el único a quien la toma, es el fin.
La ilusión lo
es todo.
UNHEIMLICH - 27 DE JULIO DE
2012 - 21:58
Hay seres planos y, como los platos,
otros hondos.
Alguien cambia?
Se es como se es hasta el último día sin remedio???
Hay personas
que traen un dolor viejo encima. Un cansancio metido en los huesos. Un oceáno
de agua con sal detrás de los ojos, en las cuencas mismas. Hay silencios que
nos superan, que nos vienen desde la concepción.
Se puede torcer
lo torcido? Una vida destinada al fracaso tiene remedio en la voluntad? Y si
una persona nace sin voluntad? Qué son las buenas intenciones sin voluntad? Qué
es un sueño sin voluntad? La voluntad pareciera serlo todo en esta vida y...
Sin embargo no
se puede hendir un cuchillo sobre la sangre sola. Es necesaria la carne...
Hay almas que
por más que se tiendan al sol no se secan...
UNHEIMLICH
- 27 DE JULIO DE
2012 - 22:23
viendo a mi padre poco a poco perderse en su memoria, en sus
recuerdos, irse apocando, minimizando en sus fuerzas y en su propia voluntad se
me hiela el corazón.
pedir una sopa,
comérsela y al cabo de cinco minutos preguntarme por la sopa es... cuando
menos, atroz.
no sé cuánto
tiempo espere en el patíbulo de la muerte así, sin más memoria que algunos
retazos.
mira que vivir
una vida a su manera, y morir a la manera que se le antoje al olvido es la
demostración máxima de que Dios está harto de su trabajo todopoderoso.
.treinta y tres
UNHEIMLICH
- 27 DE JULIO DE
2012 - 23:17
Que no te engañe un silencio ni una mirada discreta.
Que no te
vendan paños tibios en una tormenta.
Ni te ahoguen
la respiración dolores fingidos.
Que el Domingo
siga teniendo la luz más clara de la semana, y los jueves me sigan sabiendo
distinto. Que el 29 sea eternamente mío y el 12 permanezca inamovible en mi
corazón.
No te fíes de
negativas temblorosas, ni de voces que no cantan.
Nunca se sabe
lo suficiente sobre nada como para emitir juicios. Menos aún para los
prejuicios...
UNHEIMLICH
- 30 DE JULIO DE
2012 - 19:47
Hay ciclos en
la vida. Y hay vidas que son parte de un mismo ciclo. Mi abuelo, mi padre, yo
mismo, y mi hijo. Analizo y pienso y sopeso y me parece ver cuatro eslabones de
la misma cadena. Como si en una brújula Norte Sur Este y Oeste estuviesen
representados en el mismo punto al medio de ésta.
Con 77 años, un marcapasos y señales que parecieran indicar la terrible
"enfermedad del olvido", mi padre habla como nadie de sus sueños.
De susplanes. De su futuro. La realidad es, y
siempre lo fue, un espejismo que sólo ven los otros, no él.
Le pido que por
favor adapte sus sueños a la realidad. Que sueñe, pero que lo haga conciente de
sus limitantes. Y dice que es verdad, que tengo razón. Y me asegura que cuando
esos sueños los vaya cumpliendo, "poco a poco", las cosas cambiarán.
Todo será mejor.
Me pregunta más
tarde que si creo que alguien puede cambiar su vida, su destino. Le pido que
por favor me lo demuestre él mismo para ver con alegría en los ojos el futuro
de mi hijo. Que me demuestre que sí, es posible romper el ciclo. Y se sonríe
con esa hermosura que sólo un padre amoroso puede mostrar.
Cómo pedirle a
una hoja que no caiga en Otoño?
UNHEIMLICH
- 21 DE AGOSTO DE
2012 - 05:18
Creo que olvidamos el momento en que
nacemos a propósito.
UNHEIMLICH
- 21 DE OCTUBRE DE
2012 - 18:51
La vida es el
arte del desencuentro, leí alguna vez, no sé dónde.
¿Nos
encontramos para desencontrarnos luego?, me pregunto.
Quizá haya
encuentros que salven el resto, las despedidas y las odas de pañuelos blancos
batiéndose en el aire.
Quizá toda vida
sea ese batir de adioses y sudor de los ojos.
Acaso seamos
premiados alguna vez con encuentro único, un encuentro sin desencuentro. Un
hola sin adiós. Un camino sin fin. Acaso haya en la vida esto que soñamos
tantas veces, esa maravilla que salve a los despechados.
La magia del
primer amor, reside en la sensación de que será eterno. No importa el primer
amor tanto como el último. Habrá en el camino ese último encuentro, arrasador y
definitivo? Cuya fuerza arrasadora sea el epicentro de la vida misma, el
principio del final. Ese encuentro que desafíe a filosofos, poetas y cantores.
Ese encuentro que hace que llamemos a Dios Dios.
Yo creo que sí.
UNHEIMLICH
- 25 DE OCTUBRE DE
2012 - 11:12
Los extremos
son fácilmente reconocibles.
Los ricos se
reconocen entre sí. Y reconocen también a los pobres, así, tan sólo mirando de
soslayo.
Igual los
pobres.
¿Pero qué pasa
con los del medio? Ahí estan los prejuicios, los señalamientos. Y todo eso
forma parte de no reconocerse en ninguna de las puntas sociales.
El medio
siempre es más denso, más grumoso y menos claro.
Los extremos
siempre son más exaltados, más despiertos.
¿Pasará así con
otras cosas de la vida? A veces me parece que sí
.treinta y ocho
UNHEIMLICH
- 26 DE OCTUBRE DE
2012 - 09:16
La verdad es
promiscua. Es una puta que se acuesta con todos y a todos les jura amor eterno.
Es una puta barata, además.
Cada quien tiene un punto de vista, una verdad. Un color delante de los
ojos con el cual ve y percibe el mundo. Y en base a ello, cada quien saca sus
conclusiones y promulga "la verdad"; como si fuera gran cosa.
Y entonces yo
digo, ¿quién entiende a quién? ¿quién se saca las legañas para ver mejor? La
verdad es una puta traicionera.
Y no es culpa
de la verdad. Ella sólo es así, sólo puede amar con ese amor maculado que el
Buen Padre le dio. La culpa es de quien cree en ella. Y quien cree que la
verdad es sólo suya y de nadie más.
Bueno, y esto
lo digo yo como si fuese verdad y resulta que acabo de verla a ella, a la
putita esa de la mano susurrándole al oído a un vecino, jurándole quién sabe
qué.
UNHEIMLICH
- 12 DE FEBRERO DE
2013 - 19:36
Hay volcanes dormidos.
Hay quien ve en
una ola dormida del mar, los cimientos de un tsunami.
Hay conexiones
así. Sensibilidades tremendas, acaso.
Una noche de
una luna caprichosa, de celebración, me sucedió el tsunami.
Cuerpos sudando
musicalmente, imágenes y detención de movimientos.
Y volcanes
dormidos cuya lava quemó... todo!
Hay pausas,
silencios.
Y hay
arrebatos, y hay máscaras y poses y respuestas calculadas.
Hay, sobre
todo, miedo.
Los golpes
predisponen.
En verdad hay
algo que sea de un color o de otro, ¿y ya?
Hay perfumes
tan tersos como suaves sones de oboe y tambor. Hay ojos que de mirarse fijo se
traspasan y se amalgaman.
Sea como sea,
no es menester de la trama conocer el desenlace.
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